UBB realizó seminario internacional sobre simulación clínica y humanización del cuidado
Especialistas de la Universidad de Chile compartieron experiencias y conocimientos en una jornada que contempló conferencias, una mesa redonda y un taller práctico con participantes simulados.
Con el propósito de fortalecer la formación de profesionales de la salud a través de metodologías innovadoras, la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos de la Universidad del Bío-Bío, llevó a cabo el Seminario “Aprender con realismo en simulación clínica: el impacto de los participantes simulados en la humanización y el desarrollo de competencias clínicas”, en el Aula Magna del Campus Fernando May.
La actividad convocó a autoridades universitarias, académicas y académicos, profesionales y estudiantes, y contó con la participación de tres especialistas de la Universidad de Chile: Claudia Arancibia Salvo, profesora asociada y directora del Centro de Habilidades Clínicas; Esmérita Opazo Morales, profesora asociada y expresidenta de la Sociedad Chilena de Simulación Clínica (SOCHISIM); y Pamela Contreras Catalán, actriz, psicóloga y profesora adjunta del Departamento de Promoción de la Salud de la Mujer y el Recién Nacido.
La ceremonia inaugural fue encabezada por el rector de la UBB, Dr. Benito Umaña Hermosilla; la decana FACSA, Dra. María Pía Gianelli Barra; y la directora del Departamento de Enfermería, Mg. Patricia Letelier Sanz.
En su intervención, el rector destacó la importancia de incorporar nuevas metodologías a la formación universitaria y relevó la proyección institucional en este ámbito, a través de la construcción del futuro Centro de Simulación de la UBB, iniciativa impulsada junto al Gobierno Regional de Ñuble en el marco del Polo de Salud.
“Como universidad estatal y pública tenemos la responsabilidad de impulsar procesos formativos pertinentes, vinculados con las necesidades de los sistemas de salud y de las comunidades. El futuro Centro de Simulación permitirá fortalecer la formación práctica de estudiantes de distintas carreras, desarrollando habilidades clínicas, comunicacionales y de trabajo en equipo”, señaló.
Por su parte, la decana FACSA abordó el valor de la simulación como recurso pedagógico para enriquecer la enseñanza y preparar a las y los estudiantes frente a las exigencias del ejercicio profesional.
“Esta metodología ofrece la posibilidad de integrar conocimientos y habilidades en escenarios que recrean situaciones propias de la práctica clínica, pero en condiciones controladas. Su incorporación permite enriquecer las estrategias docentes, favorecer el pensamiento crítico y preparar a futuros profesionales para responder con mayor seguridad a los desafíos de la atención en salud”, expresó.
Desde la perspectiva disciplinar, la directora del Departamento de Enfermería puso énfasis en la dimensión humana del cuidado y en la importancia de desarrollar habilidades que permitan establecer relaciones terapéuticas significativas.
“En Enfermería, el cuidado no se limita a realizar procedimientos o aplicar conocimientos científicos; implica comprender a la persona en su integralidad, reconocer sus emociones y respetar su dignidad. Por eso, el trabajo con participantes simulados es especialmente valioso, ya que permite ejercitar conversaciones, abordar situaciones complejas y desarrollar la sensibilidad necesaria para establecer relaciones basadas en la confianza y el respeto”, indicó.
Conferencias y taller práctico
El programa académico contempló tres exposiciones. Claudia Arancibia abordó el rol de los participantes simulados en el desarrollo de competencias en salud; Esmérita Opazo presentó experiencias innovadoras orientadas a una formación humanizada y a la generación de aprendizajes significativos; mientras que Pamela Contreras profundizó en las habilidades comunicacionales y emocionales necesarias para enfrentar escenarios de alta complejidad.
Posteriormente, se desarrolló una mesa redonda moderada por la enfermera Patricia Carrasco Aedo, profesional del Hospital Clínico Herminda Martín de Chillán y docente clínica de la UBB, que propició el intercambio de perspectivas en torno a los contenidos presentados.
Durante la tarde, las actividades continuaron con un taller práctico que contempló dos escenarios con participantes simulados. La experiencia permitió llevar a la práctica los contenidos de las conferencias y ejercitar habilidades clínicas y comunicacionales en situaciones recreadas.
La iniciativa se enmarcó en un Proyecto de Extensión de la Universidad del Bío-Bío, dirigido por la académica del Departamento de Enfermería, Mg. Ángela Astudillo, y cuya directora alterna es la académica Mg. Cecilia Pinto.
El encuentro favoreció el intercambio de conocimientos entre especialistas y la comunidad universitaria, aportando nuevas perspectivas para incorporar la simulación clínica en los procesos de enseñanza y en la preparación de profesionales capaces de integrar conocimientos científicos, habilidades técnicas y calidad humana en la atención de salud.














