martes 11, agosto, 2026

Ceremonia del Delantal marca un nuevo hito para Medicina UBB

En el Aula Magna del Campus Fernando May se vivió un momento especialmente significativo para quienes cursan primer año de Medicina de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos de la Universidad del Bío-Bío, con la entrega del delantal y la piocha, elementos que simbolizan el inicio de su trayectoria en la profesión médica.

La actividad fue organizada por el Centro de Estudiantes de Medicina y contó con la presencia del director de la Escuela de Medicina, Dr. Elías Kassisse; académicas, académicos y docentes; compañeras y compañeros; además de familiares, invitadas e invitados, quienes acompañaron a la nueva generación en este importante momento.

Más allá de su carácter simbólico, el delantal representa desde los primeros años de la carrera la responsabilidad de cuidar la vida y la salud de otras personas. Su color blanco evoca valores como la honestidad, la transparencia y la ética, pero también la confianza que cada paciente deposita.

En este sentido, el director de la Escuela de Medicina, Dr. Elías Kassisse, destacó el significado que adquiere este hito para quienes comienzan sus estudios.

“La entrega del delantal no representa solamente el inicio de una etapa académica, sino también la incorporación a una profesión que exige conocimiento, compromiso, humanidad y una profunda vocación de servicio. Desde hoy, será mucho más que una prenda: será un símbolo de responsabilidad. Cada vez que lo vistan, recuerden que detrás de cada paciente habrá una persona, una familia, una historia y una esperanza. Llévenlo con orgullo, pero también con humildad, con el compromiso de ser buenas y buenos profesionales, pero, antes que nada, buenas personas”.

El académico de la carrera de Medicina, Dr. Juan Parra, abordó la dimensión ética de la profesión y el aporte que las futuras y los futuros médicos están llamados a realizar en la Región de Ñuble.

“Este delantal dejará de ser una prenda o un uniforme para convertirse en una promesa. La Medicina se construye con las manos, con el intelecto y, sobre todo, con la conciencia. Recibirlo en Ñuble también tiene un significado especial: este territorio necesita más y mejores profesionales para cuidar de sus comunidades, sus ciudades, zonas rurales, costa y cordillera. Van a aprender fisiología, farmacología y los fundamentos de la atención en salud, pero lo que verdaderamente distinguirá a una buena médica o un buen médico será su capacidad de mirar al paciente a los ojos y decirle la verdad con compasión, actuar con honestidad, pedir ayuda cuando sea necesario y defender siempre su dignidad”.

Desde la perspectiva de quienes recién comienzan esta experiencia universitaria, Constanza Hidalgo, integrante de primer año, relevó el esfuerzo detrás del ingreso a la carrera y el acompañamiento recibido durante este proceso.

“Este acto representa mucho más que la entrega de un delantal. Simboliza todo el esfuerzo, la dedicación y los sacrificios que hubo detrás para hacer realidad el sueño de estudiar Medicina. Cada persona vivió una historia diferente y enfrentó desafíos distintos, pero hoy podemos mirar hacia atrás y decir con orgullo que lo logramos. En este camino, nuestras familias fueron un pilar fundamental: estuvieron presentes cuando aparecieron las dudas, cuando los resultados no eran los esperados y cuando la incertidumbre parecía más fuerte que nuestros sueños. Hoy recibimos este delantal, pero simbólicamente también lo reciben quienes nos acompañaron, nuestras y nuestros amigos, profesores y quienes ya no están, pero siguen presentes en nuestros recuerdos y enseñanzas”.

Para esta nueva generación, se inicia una etapa que combinará conocimientos científicos, experiencias prácticas y aprendizajes que irán dando forma a su futuro desempeño profesional. Un recorrido en el que la excelencia académica tendrá como horizonte el cuidado de las personas y el ejercicio responsable de la Medicina.