miércoles 08, abril, 2026

FACSA impulsa nueva perspectiva en terapia vocal con publicación científica internacional

El Dr. Jaime Crisosto Alarcón, académico del Departamento de Ciencias de la Rehabilitación en Salud de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos de la Universidad del Bío-Bío, participó en la publicación del artículo “¿Cuáles son las estrategias de intervención vocal? Una propuesta teórica de las prácticas en terapia vocal”, aportando al desarrollo de la fonoaudiología.

El trabajo propone un marco teórico sobre las estrategias terapéuticas utilizadas en terapia de la voz, con el objetivo de integrarlas de manera más sistemática en los procesos de planificación clínica y aportar mayor claridad al quehacer profesional.

La investigación se desarrolló mediante una revisión crítica cualitativa con enfoque conceptual de tipo modélico. A partir de un muestreo intencionado de literatura especializada, se identificaron fundamentos y evidencia que permiten organizar las prácticas actuales en este ámbito.

La publicación se realizó en colaboración con el Dr. Arturo Flores Riquelme, académico de la Universidad San Sebastián, sede Concepción, y fue difundida en la Revista CEFAC (ISSN 1982-0216), una revista científica brasileña de acceso abierto y revisión por pares, especializada en fonoaudiología, audiología y motricidad orofacial.

El Dr. Jaime Crisosto Alarcón explicó que “las estrategias de intervención fonoaudiológica son un tema controvertido, ya que se encuentran vagamente definidas en la literatura, pese a constituir el fundamento de diversas acciones dentro de la disciplina”.

En esa línea, agregó que “en el área vocal, estas estrategias suelen adaptarse desde otros ámbitos de acción, por lo que el trabajo con usuarios con necesidades vocales muchas veces queda descrito en términos poco claros para dar cuenta de lo realizado. Esta propuesta teórica busca organizar ese panorama y ofrecer un soporte conceptual que permita a estudiantes y profesionales estructurar sus prácticas”.

Así es como la generación de conocimiento en salud permite avanzar hacia intervenciones más precisas y fundamentadas, aportando herramientas que fortalecen la práctica clínica y su impacto en las personas.