FACSA UBB fortalece la inocuidad alimentaria en cocinerías del Mercado Municipal de Chillán
Con una jornada de cierre realizada en el Mercado Municipal de Chillán, la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos de la Universidad del Bío-Bío finalizó el proyecto de Vinculación con el Medio “Implementación piloto de prácticas sostenibles e inocuas en el abastecimiento de materias primas alimentarias, en cocinerías del Mercado Municipal de Chillán”.
La iniciativa fue desarrollada por académicas y estudiantes de la carrera de Nutrición y Dietética, con el apoyo técnico de la SEREMI de Salud Ñuble, y tuvo como propósito fortalecer prácticas relacionadas con la recepción y almacenamiento de materias primas alimentarias, incorporando criterios de inocuidad y sostenibilidad.
La actividad contó con la presencia de la decana de FACSA, Dra. María Pía Gianelli; el director de la Escuela de Nutrición y Dietética, Dr. Lautaro Briones; las académicas del Departamento de Nutrición y Salud Pública Dra. María Paula Alarcón y Mg. Pamela Chavarría, responsables del proyecto; Paula Godoy, encargada de la Unidad de Seguridad Alimentaria; y Amanda Herrera, representante de la SEREMI de Salud Ñuble; además de docentes, estudiantes y las locatarias de las cocinerías participantes.
Durante el proyecto, que se extendió por un año, las estudiantes trabajaron directamente con las locatarias, acompañándolas en un proceso de capacitación y aplicación de los conocimientos adquiridos. Entre los aspectos abordados estuvieron las condiciones y temperaturas de recepción de materias primas, revisión de envases y fechas de vencimiento, almacenamiento y refrigeración, distribución de alimentos dentro de los equipos de frío y prevención de la contaminación cruzada.
Para la Dra. María Pía Gianelli, este tipo de iniciativas refleja el sentido que tiene la vinculación con el medio para la institución. “Como Universidad y Facultad, entendemos que nuestro quehacer no puede quedar restringido a las aulas. El conocimiento adquiere verdadero sentido cuando se comparte y se pone al servicio de la comunidad, pero también cuando somos capaces de aprender de ella. El trabajo con las locatarias del Mercado de Chillán nos permitió justamente generar ese encuentro: aportar desde nuestro conocimiento disciplinar y, al mismo tiempo, reconocer los saberes, experiencias y prácticas que forman parte de nuestra cultura y tradición alimentaria. Esa interacción es la que da valor a una vinculación verdaderamente bidireccional”.
La directora del proyecto, Dra. María Paula Alarcón, destacó su carácter aplicado y el trabajo articulado entre universidad, estudiantes, locatarias y organismo público. “Este proyecto nace desde el enfoque de vinculación bidireccional de la Universidad del Bío-Bío y se desarrolló junto a la SEREMI de Salud Ñuble como socio técnico y articulador. Las estudiantes tuvieron un rol central, trabajando directamente con cada locataria y acompañándolas durante el proceso. En esta primera etapa nos enfocamos en el abastecimiento, fortaleciendo prácticas de recepción y almacenamiento seguro de alimentos. Esperamos que una próxima iniciativa nos permita avanzar hacia el proceso productivo y ampliar este trabajo a otros territorios”.
Por su parte, la directora alterna del proyecto, Mg. Pamela Chavarría, relevó el aprendizaje generado durante el proceso y la importancia del vínculo construido con las participantes. “Este proyecto nos permitió comprobar que la vinculación con el medio se construye desde el encuentro y el aprendizaje mutuo. Las estudiantes no solo entregaron conocimientos, sino que también aprendieron de las experiencias de las locatarias y de la realidad en que desarrollan su trabajo. Fue un proceso que tuvo desafíos, pero que también nos dejó una profunda satisfacción por la dedicación de las estudiantes y por la confianza que las participantes depositaron en nosotros. Ese intercambio nos permitió crecer como comunidad universitaria y comprender aún mejor las necesidades del territorio”.
La jornada concluyó con la entrega de constancias de participación a las participantes, quienes expresaron sus agradecimientos por el acompañamiento recibido y valoraron especialmente la disposición de las estudiantes y académicas durante el desarrollo del proyecto.
El cierre también permitió proyectar nuevas oportunidades de colaboración entre la FACSA UBB y la SEREMI de Salud Ñuble, dando continuidad al trabajo conjunto en materias vinculadas con la alimentación, la inocuidad y el bienestar de la comunidad.
















